Esquiladores
(Oves Tondentes) |
Año de fundación: 2005
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Consiste en cortar el pelo, vellón o lana de un animal, con el fin de aliviarlo del calor del verano y poder obtener, a su vez, materia prima, que posteriormente se usará, sobre todo para la confección de prendas.
El valor de la lana dependía de la raza del ganado, así como de la parte del cuerpo de donde proviniera. En la Edad Media el mercado de la lana alcanzó una enorme importancia en territorio turolense.
Para esquilar una oveja primero se trababa, atándole las cuatro patas con una cuerda y trabajaba agachado, manejando con una mano las tijeras, y moviendo al animal con la otra y con las piernas. Se agrupaban en cuadrillas dirigidas por un cabecero, y podían esquilar cada uno, aproximadamente, 30 ovejas al día.
Empezaban la campaña en abril en las zonas bajas, más cálidas, y terminaban en julio en las regiones altas, más frescas. Probablemente, los esquiladores medievales eran temporeros y cobraban parte del salario en especie, fundamentalmente lana, cuya calidad, dependía en gran medida de un buen esquileo.
Premio Defensor de Tirwal 2009
Mejor Recreación Tradicional "Esquileo de ganado a la antigua usanza" |
Ubicación haima: Paseo del Óvalo |