
Traperos o Ropavejeros
(Centonarius) |
Año de fundación: 2026
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| GRABADO REPRESENTANDO A UN TRAPERO MEDIEVAL |
El trapero o ropavejero desempeñaba un oficio con varios aspectos. En primer lugar, recogía la ropa usada desechada en hogares particulares, arrabales e instituciones. En segundo lugar, realizaba una clasificación de los textiles, diferenciando aquellos que podían reutilizarse como prendas de los que solo tenían valor como trapos. En tercer lugar, abastecía a talleres artesanales que necesitaban material secundario para sus labores.
También desempeñaba una función comercial directa en mercados y espacios públicos, ofreciendo a precios bajos aquellas prendas que de otra forma hubieran resultado inaccesibles para gran parte de la población.En este contexto, los traperos ocupaban un espacio complementario: no competían con los grandes comerciantes de lana y paños nuevos, sino que ofrecían a la población la posibilidad de adquirir ropa usada o retales.
En la sociedad medieval, el vestido no era un mero objeto utilitario, sino un símbolo de rango y pertenencia social. Las élites urbanas y rurales exhibían su estatus mediante ropas nuevas, de colores vivos y tejidos de calidad. En cambio, los sectores humildes recurrían con frecuencia a prendas de segunda mano, más asequibles y duraderas.
Los traperos cubrían esa necesidad, permitiendo que artesanos, campesinos y jornaleros accedieran a vestimentas que, aunque desgastadas, mantenían su funcionalidad.Los trapos que no podían revenderse como prendas eran destinados a otros usos: se empleaban como relleno de almohadas y colchones, como material de limpieza, o incluso como materia auxiliar en talleres de curtidores y en batanes que trabajaban la lana y los paños.
| Ubicación haima: Plaza de Toros |
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